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Cómo pasar los datos al móvil nuevo sin perder nada

Cómo pasar los datos al móvil nuevo sin perder nada

Estrenar móvil se celebra hasta que te acuerdas de las fotos del año pasado, de las conversaciones de WhatsApp y de la contraseña de aquella aplicación del banco que te costó dos tardes activar. La buena noticia es que los sistemas actuales están preparados para moverlo casi todo entre teléfonos; la mala, que si vas con prisas o saltas pasos, acabas perdiendo lo que menos esperas: notas, mensajes de SMS, los datos de salud o el historial de llamadas. Vamos a repasarlo con calma para que la mudanza salga de una tacada.

Antes de empezar: tres cosas que ahorran disgustos

Carga los dos móviles por encima del 50 % o déjalos enchufados mientras dura el proceso. Las transferencias largas tiran de batería más de lo que parece y, si uno se apaga a mitad, toca repetir el paso o reparar la copia a mano.

Conecta ambos teléfonos a la misma red Wi-Fi, a poder ser la de 5 GHz si tu router la tiene. Buena parte de los sistemas de traspaso crean su propia red directa entre los dos aparatos, pero la Wi-Fi doméstica sirve de apoyo para descargar aplicaciones de la tienda mientras se copian los datos.

Y haz una copia de seguridad del móvil viejo antes de nada, aunque luego vayas a usar el cable. Es tu red de seguridad: si algo falla a mitad del traspaso, siempre puedes volver al punto de partida. En Android se hace desde Ajustes, en el apartado de Google; en iPhone, desde Ajustes, tu nombre, iCloud, Copia en iCloud. Espera a que termine antes de tocar nada.

De Android a Android

Casi todos los fabricantes incluyen su propia herramienta: Samsung tiene Smart Switch, Xiaomi usa Mi Mover, Honor y Huawei llevan Phone Clone, OPPO integra Clone Phone y Google ofrece el asistente genérico de configuración. Todas funcionan parecido: al encender el móvil nuevo por primera vez te pregunta si vienes de otro Android, le dices que sí, escaneas un QR con el viejo y eliges qué quieres pasar.

Si puedes, usa cable. El adaptador USB-C a USB-C (o el USB-A a USB-C que suele venir en la caja) traslada 60 GB en bastante menos tiempo que la Wi-Fi directa, y aguanta sin cortes si te alejas unos metros. Por aire funciona igual, pero una transferencia de 100 GB se puede ir a más de una hora.

Lo que se copia sin problemas: contactos, calendario, SMS, historial de llamadas, fotos, vídeos, música local, documentos, aplicaciones instaladas (se vuelven a descargar de Play Store, no se clonan tal cual) y los ajustes del sistema. Lo que no viaja limpio y conviene preparar aparte: WhatsApp y Telegram, los datos de banca, las apps con doble factor como Google Authenticator y las carteras de criptomonedas.

De iPhone a iPhone

Apple tiene el proceso más directo. Al encender el iPhone nuevo lo pones al lado del viejo, aparece una animación tipo nube de puntos, la enfocas con el teléfono antiguo y a partir de ahí la configuración se traspasa sola. Luego te pregunta si quieres restaurar desde la copia de iCloud, desde una copia local en el Mac o traer los datos directamente del otro iPhone por cable Lightning o USB-C. Esta última opción, Migrar iPhone, es la que menos cosas deja fuera: pasa incluso los datos de Salud y las contraseñas de llavero sin que tengas que tocar nada.

Ojo con el Apple Watch si lo tienes: desvincúlalo del móvil viejo antes de empezar, porque crea su propia copia de seguridad que luego el nuevo iPhone recupera al asociarlo. Si saltas ese paso, el reloj se queda huérfano y hay que reiniciarlo de fábrica.

Cambiando de sistema: Android a iPhone, o al revés

Aquí la cosa se complica porque las aplicaciones no son las mismas, y aunque la foto o el contacto viajen, la licencia de pago de una app de Android no sirve en iOS. Apple tiene una aplicación llamada Mover a iOS que instalas en el Android viejo: pasa contactos, mensajes, fotos, vídeos, cuentas de correo y marcadores. En sentido contrario, Google tiene su propia utilidad para traerte los datos de un iPhone a un Android nuevo, y los fabricantes como Samsung u Honor también aceptan iPhone como origen en sus herramientas.

Al pasar de iPhone a Android hay un asunto que da guerra: iMessage. Si pasas de iPhone a Android sin desactivarlo antes, los mensajes de tus amigos con iPhone se quedan atrapados en iMessage y no te llegan al nuevo. Entra en la web de Apple, en la sección de dar de baja iMessage, mete el número y espera unos minutos. Lo mismo con FaceTime.

WhatsApp, el que siempre se complica

Entre Android funciona bien con la copia de Google Drive, y entre iPhone con iCloud. El salto de sistema operativo lleva años siendo el talón de Aquiles: hace tiempo que se puede con la herramienta oficial de cada sentido; suele pedir el móvil nuevo sin configurar. Si no quieres pasar por ahí, al menos exporta los chats importantes como archivo de texto antes del cambio.

Telegram es más sencillo: todo vive en la nube, inicias sesión en el nuevo móvil y recuperas conversaciones, canales y archivos sin copia previa. Signal tiene su propio traspaso entre móviles del mismo sistema; entre Android e iPhone no pasa el historial.

El doble factor, lo que más gente pierde

Si usas Google Authenticator, Microsoft Authenticator o la aplicación del banco con códigos de un solo uso, no basta con instalarla en el móvil nuevo: hay que exportar los códigos del viejo o volver a vincular cuenta por cuenta. Hazlo antes de resetear ni vender el teléfono anterior, porque sin esos códigos puedes quedarte fuera del correo, del banco o del trabajo durante días hasta que recuperes el acceso por otras vías.

Google Authenticator tiene desde hace tiempo una opción de exportar cuentas que genera un QR; lo escaneas desde el móvil nuevo y listo. Los demás funcionan parecido, cada uno con su menú.

Fotos y vídeos: la parte más pesada

Si tienes la galería en Google Fotos, iCloud o la nube del fabricante sincronizada, no hay que mover nada: inicias sesión en el nuevo y ahí están. Si las guardas solo en el móvil, mejor pasarlas por cable, porque son los archivos más grandes y los que más tardan por Wi-Fi. En un móvil de 512 GB o más cabe una biblioteca de años, pero si vienes de un terminal más justo quizá sea el momento de hacer limpieza antes del traspaso.

Comprueba también los álbumes compartidos y las carpetas de WhatsApp o Telegram: suelen ocupar varios gigas que no te interesa duplicar. Si dudas de cuánto espacio necesita el nuevo, tienes la guía completa de móviles de 128 GB.

Antes de deshacerte del móvil viejo

Enciende el nuevo, úsalo una semana entera y asegúrate de que todo lo que necesitas está dentro: entra en el banco, abre la aplicación del transporte, revisa que WhatsApp carga los chats antiguos, que las fotos están completas y que los dispositivos Bluetooth se emparejan. Solo entonces cierra sesión en todas las cuentas del teléfono viejo, retira la SIM y la microSD, y haz un reinicio de fábrica. En Android está en Ajustes, Sistema, Opciones de restablecimiento; en iPhone, en Ajustes, General, Transferir o restablecer, y Borrar contenidos y ajustes. Si aún no has elegido el nuevo, mira la sección de móviles de 128 GB.

Si no sabes aún qué modelo vas a estrenar, en el catálogo de smartphones encontrarás terminales de todas las capacidades, y mirar las distintas marcas ayuda a hacerte una idea de qué sistema de traspaso trae cada fabricante. Para quien busca algo sencillo, un repaso a los móviles básicos o a los móviles para personas mayores aclara qué funciones vienen de serie y cuáles no. Y si te interesa entender qué conviene mirar en la pantalla del nuevo, la guía sobre pantallas del móvil entra en los detalles que importan al usarlo cada día.

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